La Filosofía de la Clínica Veterinaria Bon Amie es ofrecer todo lo necesario para el cuidado de su mejor amigo, enseñando como la medicina preventiva puede alargar su vida, incorporando siempre los últimos avances en Medicina Veterinaria y tratando a su mascota como uno más de la familia.
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El olfato de los perros es dos mil veces más sensible que el de los humanos. Para nosotros, el mundo es un mundo de imágenes, un mundo en el que predomina lo visual. Los perros en cambio "ven con la nariz" pues lo más importante en su universo es el olor de las cosas. Gracias a este desarrollado sentido, ellos han sido excelentes compañeros de trabajo de las personas, en la caza, en el rescate, en la búsqueda y el rastreo, como lazarillos, y, según indican varios estudios, también en la detección de enfermedades.
No hay duda que los perros nos entregan compañía, protección y otros servicios. Pero ¿podría haber otro uso para nuestros amigos caninos? Cierta evidencia anecdótica y algunos estudios científicos sugieren que los perros pueden detectar convulsiones y cánceres. No se trata de investigaciones concluidas, pero sí con un promitente futuro.
Especialistas indicaron que ciertos tipos de cáncer hacen circular sustancias químicas por el cuerpo humano que un perro puede oler. Según un estudio de la universidad japonesa de Kyushu, este descubrimiento puede ayudar a desarrollar pruebas para poder detectar la enfermedad antes de que haya podido extenderse a otras partes del cuerpo.
Para llegar a estos hallazgos, se llevó a cabo un experimento con un perro labrador especialmente adiestrado, que realizó durante varios meses pruebas de olfato entre las que se incluyeron test de aliento y muestras de heces de los participantes. Las muestras pertenecían a 48 personas diagnosticadas con cáncer de intestino y a 258 voluntarios que no sufrían la enfermedad o que habían tenido cáncer en el pasado. Aproximadamente la mitad de las muestras de voluntarios procedían de personas con pólipos de intestino que, aunque benignos, se consideran precursores del cáncer de intestino. El perro identificó con éxito cuáles eran cancerosas, y cuáles no, en 33 de 36 test de aliento y en 37 de 38 pruebas de heces, con las mayores tasas de detección entre las extraídas de las personas que tenían la enfermedad en su fase inicial.
La ciencia no ha podido descubrir aún, que es lo que motiva a los perros a actuar como lo hacen. Día a día nos encontramos con situaciones realmente asombrosas y enigmáticas. Es así, que se ha transformado por generaciones, en el mejor colaborador del hombre, reuniendo un prodigioso caudal de capacidad, ternura, fidelidad, rapidez, fuerza y amor.
Como conclusión podemos afirmar que para los perros el olfato no es tan solo un detalle, sino que cumple múltiples funciones de vital importancia, y es entre todos sus sentidos, el más destacado. |
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