Si bien es cierto que los gatos se ocupan de su propio aseo no está de más la ayuda que su amo pueda proporcionarle. La higiene del gato hecha por su amo contribuye a mejorar el estado de la piel y el pelo, y contribuye a la eliminación de parásitos externos; ésta deberá extremarse cuando el gato está mudando el pelo.
La limpieza de las orejas
Debe revisarle si hay alguna señal de obstrucción en el canal auditivo.
Si se observa inflamación o presencia de cera roja oscura, es posible que haya infección; ésta requiere de tratamiento veterinario.
Las orejas deben ser limpiadas con delicadeza aplicando un suave movimiento circular con un trozo de algodón empapado en aceite para bebés, o ligeramente impregnado en alcohol de 70 grados. Nunca introducir hisopos ni ningún otro objeto.
Si no se está seguro de cómo realizar esta limpieza, es mejor acudir al veterinario para aprender cuál es el modo correcto para hacerla.
La limpieza de los ojos
Examinarlos primero para detectar algún signo de supuración que deberá ser diferenciado de la normal acumulación de secreción lacrimal que se acumula en el pelo que rodea las pestañas.
Limpiarlos con un trozo de algodón humedecido en una solución de ácido bórico al 3 %, en el sentido de la oreja a la nariz, cuidando de no tocar el globo ocular. Limpiar también los contornos y secar con gasa. La limpieza ocular deberá realizarse diariamente o día de por medio.
Limpieza de los dientes
Para evitar el desarrollo de placa dental, es recomendable cepillarle los dientes una vez por semana. Esta rutina debe comenzarse cuando el gato es aún joven ya que cuanto antes se acostumbre la tarea será más fácil.
Para comenzar, colocar un poco de crema dental (específica para animales) o bicarbonato de sodio sobre los labios del gato, para acostumbrarlo al sabor. Seguidamente frotar las encías de crema dental con un hisopo, preparándolo así para el cepillo de dientes. Finalmente intentar el cepillado. En lo posible debe lavársele la boca con agua y limón.
Si es de los que no permite hacerlo es necesario consultar con el veterinario en qué estado está su dentadura ante la posibilidad que necesite una remoción de la placa. Para realizarla se suele administrar un calmante.