Política editorial
Mascotas OnLine publica dos tipos de contenido: artículos históricos preservados en sus URL originales y guías nuevas que expanden los mismos temas. Los textos antiguos conservan su redacción tal como apareció, limpia de menús y publicidad, pero sin reescritura. Las guías nuevas se escriben desde cero, sin inventar eventos noticiosos ni citar fuentes inexistentes.
Cada artículo nuevo pasa por tres filtros. Primero, verificamos que la información provenga de fuentes veterinarias reconocidas, normativa chilena oficial o experiencia documentada. Segundo, eliminamos jerga innecesaria y explicamos términos técnicos la primera vez que aparecen. Tercero, revisamos que ninguna frase prometa resultados imposibles o genere alarma sin fundamento.
No publicamos listas de "los mejores" productos, clínicas o alimentos sin criterios claros. Si mencionamos una opción, explicamos por qué puede ser adecuada en ciertos contextos. No recibimos pago por recomendar marcas. La publicidad en el sitio está claramente separada del contenido editorial.
Cuando un tema admite varias posturas (dieta casera versus balanceado, castración temprana versus tardía), presentamos los argumentos principales y señalamos qué dice la evidencia disponible. No imponemos una sola verdad si los veterinarios mismos debaten.
Los artículos evitan lenguaje sensacionalista. No usamos "secretos", "revolucionario", "lo que nadie te cuenta". Preferimos verbos concretos y sustantivos precisos. Un perro come, camina, ladra. Un gato trepa, rasca, ronronea. Esa claridad ayuda más que el drama.
Si un lector detecta un error, lo corregimos en cuanto lo verificamos. Las correcciones sustanciales se anotan al pie del artículo con fecha. Los errores menores (ortografía, puntuación) se arreglan sin aviso. La transparencia construye credibilidad.
Mascotas OnLine no reemplaza la consulta veterinaria. Cada guía lo recuerda. Si tu animal muestra signos de enfermedad, dolor o cambio brusco, acude a un profesional. Nuestro papel es informar, no diagnosticar.
La inteligencia artificial ayuda a estructurar borradores de guías nuevas, nunca a reescribir artículos históricos ni a inventar datos. Un editor humano revisa, corrige y aprueba cada texto antes de publicarlo.
El compromiso editorial es simple: información útil, lenguaje directo, fuentes verificables y respeto por la inteligencia del lector. Sin clickbait, sin promesas vacías, sin fabricar autoridad donde no la tenemos.